Ada Lovelace
Una historia biográfica con retrato, fechas clave y recursos para leer, ver y escuchar.
Abrir ficha de Ada ↗Mujeres en el Olvido recupera historias, aportaciones y nombres que merecen un lugar más visible en lo que recordamos de la historia.
Explora por campos y temas. La colección se ampliará a medida que recuperemos nuevas historias.
3 historias y especiales publicadosUna historia biográfica con retrato, fechas clave y recursos para leer, ver y escuchar.
Abrir ficha de Ada ↗Un recorrido por cinco autoras y una selección de lecturas.
Abrir especial ↗La escritora y compositora que creó canciones para los niños de Theresienstadt.
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Una puerta de entrada a mujeres que imaginaron, demostraron y calcularon mucho más de lo que suele caber en un breve resumen.
En 1843 publicó unas extensas notas sobre la Máquina Analítica: un diseño de Charles Babbage que nunca llegó a completarse en su época.
En una de esas notas describió un procedimiento para calcular los números de Bernoulli. También imaginó que una máquina podía operar sobre símbolos y, en teoría, producir música. Su mirada abrió preguntas que iban mucho más allá de hacer cuentas.
Leer la historia de AdaLa Máquina Analítica de Charles Babbage era un proyecto mecánico para realizar operaciones siguiendo instrucciones. En 1843, Ada Lovelace tradujo al inglés un artículo de Luigi Menabrea sobre el diseño y añadió notas propias, que terminaron siendo más extensas que el texto original.
Su nota sobre los números de Bernoulli explica paso a paso cómo la máquina podría realizar el cálculo. A menudo se la describe como un programa pionero: una forma temprana de expresar instrucciones para una máquina programable. Ada también advirtió que, si los sonidos podían expresarse mediante reglas, una máquina así podría trabajar con música.
Elige cómo quieres acercarte a la mujer que imaginó posibilidades para una máquina que todavía no existía.
Recorridos para descubrir a varias mujeres a través de un tema, una fecha o una historia compartida.
Para el Día de las Escritoras reunimos cinco autoras españolas y una selección de libros para acercarnos a sus voces y a su legado.





Las fechas de María de Zayas son aproximadas; no se conocen con total certeza. La imagen que la acompaña es una representación, no una fotografía ni un retrato contemporáneo.
La fecha de la edición de 2026 está confirmada en la Agenda Cultural del Ministerio de Cultura.
Encuentra los libros que acompañan a estas cinco historias.
Ilse Weber, nacida Herlinger, nació el 11 de enero de 1903 en Vítkovice, hoy parte de Ostrava, en la actual República Checa. En su casa se hablaba alemán y checo. Aprendió a tocar varios instrumentos y, desde los trece años, publicó poemas y relatos en una revista para jóvenes.
Su primer libro, Jüdische Kindermärchen —cuentos judíos para niños— apareció en 1928. En sus relatos ofrecía a los lectores jóvenes historias arraigadas en la vida y las tradiciones judías. Más tarde escribió otros libros infantiles, obras teatrales y piezas para la radio.
En 1930 se casó con Wilhelm «Willi» Weber. Vivieron en Praga y tuvieron dos hijos, Hanuš y Tomáš, a quien llamaban Tommy. Con la ocupación nazi y el aumento de la persecución antisemita, la familia intentó encontrar una salida. En 1938, Hanuš pudo viajar a Inglaterra en uno de los transportes infantiles organizados desde Praga. Ilse, Willi y el pequeño Tomáš permanecieron en la ciudad.
En febrero de 1942, Ilse, Willi y Tomáš fueron deportados a Theresienstadt. Allí Ilse trabajó en la enfermería infantil, donde atendía a niños enfermos en unas condiciones extremas. Su propia madre, Therese, fue deportada a Treblinka ese mismo año y asesinada a su llegada.
Durante sus turnos y al terminar su trabajo, Ilse escribía poemas, canciones de cuna y rimas. Compuso alrededor de sesenta poemas en el campo y puso música a varios. Guardaba una guitarra que había llegado de contrabando; también animó a los niños a escribir y formó con ellos un pequeño coro.
Entre sus canciones está Wiegala, una nana de melodía sencilla y serena. La música ofrecía a los niños un momento de consuelo y normalidad dentro del encierro. Hoy, escucharla permite acercarse a una parte de su obra que ella creó para cuidar y acompañar a otros.
Ilse escribió canciones para los niños que cuidaba. Puedes escuchar su música en la selección de Mujeres en el Olvido.
En octubre de 1944, Ilse decidió sumarse al transporte de los niños de la enfermería a Auschwitz-Birkenau. Viajó con su hijo Tomáš; ambos fueron asesinados al llegar. Willi sobrevivió. Con ayuda de otras personas, logró poner a salvo parte de los poemas, las canciones y las cartas de Ilse, que pudieron recuperarse después de la guerra.
Muchos de sus escritos y melodías han llegado hasta hoy gracias a ese esfuerzo y a quienes los conservaron y difundieron. Su historia no se limita a la tragedia que sufrió: también habla de una escritora, madre y música que encontró formas de crear y cuidar incluso en las circunstancias más crueles.